y es que no dejo de pensar en tí y en tu sonrisa. Por favor déjame llegar a tu corazón y demostrarte que tú eres todo para mí. Déjame amarte y acariciarte. No quiero pensar en tí solo para un instante, quiero pensar en tí para toda mi vida en adelante. Eres heredera de esa extraña belleza que sólo los Dioses pueden otorgarte y la delicia de tus labios alimenta mi deseo de belleza y ternura. No quiero a nadie más, solo quiero verte a tí tendida sobre mis brazos esperando a recibir todo el amor que te puedo dar. Te adoro y eso es todo lo que te debería importar.
“







